Le gusta a un cáncer...
Su casa, el campo, los niños. Le gusta disfrutar con sus aficiones y le gustan las fiestas. A un cáncer también le gusta el romance.
No le gusta a un cáncer...
El fracaso, los consejos o las situaciones conflictivas. No le gustan las personas que le lleven la contra, y tampoco que le digan qué tiene que hacer.
El carácter de un cáncer es el menos claro de todos los signos del zodiaco. Un cáncer puede ser desde tímido y aburrido hasta brillante y famoso. Los cáncer son conservadores y les encanta la seguridad y el calor de su hogar. De hecho para los hombres cáncer, su hogar es como un nido, un refugio donde ir cuando el estrés de su trabajo es demasiado. La casa de un Cáncer tiende a ser su refugio personal más que un escaparate para deslumbrar a los demás.
Su reto personal consiste en reconciliar su conflicto interno. Por una parte les encanta ser extrovertidos, por otro tienen tendencia a retraerse. Si logran reconciliar ambos lados, son capaces de inspirar todo una generación, sobre todo las personas jóvenes, con sus ideas.
Cáncer y el trabajo: Su gran capacidad hace que un cáncer pueda triunfar en todo tipo de profesión.
Cáncer y las relaciones personales...
En sus relaciones personales los cáncer son una mezcla de duro y blando. En la vida real y en su matrimonio su amor es intensamente leal. Su primera lealtad está con su pareja y su familia porque se consideran su protector. También son amigos leales de sus amigos.
Tienen buena memoria, son tenaces y perseverantes, sensibles y de gran corazón, hacen lazos afectivos muy fuertes. Son románticos y prefieren una rosa a un regalo más oneroso. Son soñadores, imaginativos y simpáticos. Tienen un excelente trato con las personas.
